Restaurante Río Grande: «Con vistas a Sevilla, y al Lejano Oriente» | Por Alcaucil, Gurmé Sevilla


Restaurante Río Grande: «Con vistas a Sevilla, y al Lejano Oriente» | Por Alcaucil, Gurmé Sevilla

¿Qué relación puede tener el río Guadalquivir con el Lejano Oriente? Quizás no sepan que en el siglo XVII una expedición de japoneses liderados por el diplomático y samurai japonés Hasekura Tsunenaga desembarcó en la vecina Coria Del Río para iniciar su viaje por el viejo continente, pero no todos partieron. Algunos se quedaron en este municipio sevillano e incluso dejaron descendencia. De ahí el apellido Japón.

Coincidencia o no parece que el río vuelve ser testigo de un nuevo desembarco oriental en tierras andaluzas, en este caso, a las cocinas de uno de los restaurantes más populares y mejor ubicados de Sevilla, Río Grande. Sus famosas vistas son el escaparate idóneo para atraer a los muchos turistas que nos visitan, pero no todo es el bucólico entorno. La cocina del restaurante Río Grande combina con bastante acierto platos tradicionales de la gastronomía andaluza con interesantes elaboraciones que nos trasladan a destinos como Japón, Tailandia o China.

Descubrimos la terraza de Río Grande

Nuestra travesía empieza por su terraza, donde ofrecen una cocina tradicional y en formato de tapas, medias y raciones. Entrantes y ensaladas, como los revueltos o el pulpo a la brasa y las ensaladillas de gambas o los aliños. Los fritos, donde encontramos las croquetas y el “pescaíto”. También tienen arroces, como la popular paella o el arroz negro con rape, gambas y almejas. Los langostinos y las gambas tienen sitio en la carta, al igual que los pescados a la plancha: pez espada, atún, dorada, lubina…

Y por último las carnes. Desde el clásico flamenquín hasta la cola de toro, pasando por sus carnes a la parrilla: presa ibérica y el lomo o el solomillo de buey. Aquí sorprenden con la hamburguesa “BIB” (Burguer Ibérica de Bellota). Nos lo apuntamos.

El contraste del salón con la terraza es importante. Desde el servicio, atento y con profesionales de la vieja escuela, hasta el ambiente, más relajado y tranquilo. Por supuesto, la carta también varía. «¿Qué le ponemos de beber a los señores? Una cerveza (Cruzcampo), por favor». Así empezamos nuestra experiencia con la cocina del restaurante Río Grande.

El salón del restaurante Río Grande

En los entrantes mantienen platos similares a los que vimos en la carta de la terraza y añaden nuevas elaboraciones como el ceviche de caballa y mejillones o el ya clásico tartar de atún y aguacate. Nuestra elección fue el Lingote de foie con viruta de magré de pato en manteca colorá y pan rústico. ¿Contundente, verdad? Las apariencias engañan. La conjunción de sabores nos pareció muy buena y nada pesada.

Ojeamos la carta de vinos pensando en los siguientes platos. Interesante apuesta por los vinos andaluces y por supuesto, por los vinos blancos y rosados de las principales denominaciones de origen. Nos gustó la idea de los vinos de la zona y apostamos por una botella de blanco, Turdetano Barrica. Un acierto.

Por fin damos el salto hacia la gastronomía oriental con un interesante atún en tempura de algas sobre hummus. El pescado estaba en su punto de cocinado y sí, en tempura. Nada que envidiar a los restaurantes japoneses. En los fritos no hay lugar a la innovación, tampoco es necesario, y entre el adobo, los boquerones, las acedías… nos decidimos por unos taquitos de bacalao muy bien fritos y sin exceso de aceite.

La propuesta de pescados va desde platos de la cocina tradicional a elaboraciones con una intensa carga oriental. Un ejemplo lo tienen con el pez espada a la sanluqueña o el atún teriyaki, wonton de marisco y tallarines de judías masala. No quisimos decantarnos por una de las dos cocinas y nos decidimos por el salmón marinado con salsa Thai y la lubina a la plancha.

¡Qué acierto con el salmón! La preparación del pescado nos pareció excelente y combina muy bien con una salsa tan aromática como es la Thai. La lubina a la plancha, que limpian en mesa, también hace honor a los profesionales de la cocina de Río Grande. Un equipo que demuestra en cada plato sus conocimientos en el cocinado del pescado con técnicas tradicionales y otras adquiridas de la gastronomía oriental.

Si quieren viajar desde Sevilla a oriente vayan al número 69 de la calle Betis. Allí encontrarán el puerto idóneo para emprender un trayecto de idas y vueltas por las cocinas de Andalucía y del Lejano Oriente. No lo duden.

Fuente: Gurmé Sevilla; POR ALCAUCIL

 

 

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